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 Asunto: La espada - La historia de Jie Tian. -
NotaPublicado: 16 Abr 2009, 22:36 
† Crisantemo
† Crisantemo

Registrado: 30 Dic 2008, 17:57
Mensajes: 39
Definition: Tian means "heaven" and was the supreme god among the ancient Zhou

The meaning of the name Jie is 'Hero; Prominent and successful'

“Contamos historias de héroes para recordarnos que nosotros también podemos ser grandes” – Tao de Shinsei.


Todo comenzó hace ya mucho tiempo. Siete generaciones nos separan de aquel día en que una fulgurante estrella fugaz cruzó el cielo estrellado del Reino, desapareciendo, hacia el Oeste, más allá del horizonte. Algunos dicen que se estrelló en el mar azul profundo de Tharagon. Otros que se trataba de una lágrima del Cielo, que augurando una catástrofe, desapareció del casco celeste tras dejar su mortal caricia. Lo cierto es que durante la madrugada del día siguiente los pescadores encontraron en la costa del océano a un niño recién nacido abandonado. Sus rasgos eran muy particulares. Sus cabellos revestían un hermoso tono aguamarina y sus ojos eran del color del cielo de la mañana.

El pescador que lo encontró, Cheng, un plebeyo humilde que vivía de su profesión, lo adoptó. El y su esposa llamaron al pequeño Tian, que significa Cielo, pensando en que el Cielo y el Mar les habían regalado el retoño que hasta ahora no habían podido tener por sí mismos. Más que tragedia alguna, la llegada del pequeño niño trajo dicha a la pobre familia de la costa de Puerto de la Luna.

Cuantiosas son las historias de los bardos que relatan la vida de aquel muchachito y de cómo llegó a ser un gran hombre, algunas rayando lo mítico. Lo cierto es que se convirtió en un Héroe de Tharagon, obsequiado y honrado con títulos de nobleza y fértiles, vastas tierras, e iniciando los pasos de lo que sería la próspera familia Tian. A pesar del prestigio adquirido, el noble varón jamás renegó de su verdadera estirpe, de la familia que lo acogió, y por ello se ganó el respeto tanto de plebeyos como de nobles, siendo además, y por su propio carácter y proezas, un prestigioso general que cosechó victorias hasta sus últimos días, tanto fuera como dentro del campo de batalla; en este último caso, inseparable de su Jian, Seiryuu, una noble espada, cuya forja por parte del propio Tian, así como la búsqueda emprendida para reunir los materiales, son historias grandiosas por sí mismas.

Su muerte -y más particularmente las circunstancias que rodearon a la misma- es un hecho que se ha perdido en el impiadoso tiempo, entre la cruda historia y la maravillosa mitología. Muchos dicen que, ya anciano, se retiró de la vida mortal, emprendiendo una peregrinación, dejando a sus herederos continuar con su noble legado. Otros dicen que ascendió al Cielo, reconociéndose su virtud y tomando un lugar en donde descansan los Héroes Verdaderos, aguardando la época en que se librará la Ultima Gran Batalla, en la cual su espíritu reencarnaría en uno de sus descendientes.
Los primogénitos de la familia que dejó en la Tierra al marchar, fueron los privilegiados, aquellos que portaron la Seiryuu, honrando el nombre y el recuerdo del primer Tian, sumando gloriosas y épicas gestas.

Siete generaciones de virtuosos hombres habían pasado por la familia desde la muerte del primer Tian cuando tuvo lugar un hecho oscuro, que suscitó una tragedia…
La madre de Jie, el primogénito de siete hermanos, de la séptima generación de los Tian, había fallecido al dar a luz a su último vástago, hacía ya cuatro años. Qiao, el padre del joven, se encontraba dedicado por entero a la vida de la corte y a la formación del ejército, como así también a la defensa general de las tierras Tharagon. A pesar de que las maquinaciones de la nobleza se habían encargado de despojar a la honorable familia Tian de muchas de las enormes riquezas y posesiones obtenidas por derecho propio, nunca se había logrado mancillar su prestigio y buen nombre.

Sin embargo, alguien sabía de lo peligroso que era mantener con vida el Linaje del Cielo, y la amenaza que representaban sus primogénitos, aquellos que portaban la espada Seiryuu. Es por eso que se llevó a cabo un plan cuyos autores permanecieron en el anonimato, pero que al parecer tenía un único y simple objetivo: acabar total y definitivamente con la Estirpe Tian y enviar a las brumas del olvido a la Seiryuu.

Hacía un día hermoso. Padre había prometido regresar a casa, puesto que era mi cumpleaños. Siempre entrenaba desde el alba, pero ese día me levanté incluso antes. Estaba ansioso por su llegada, pues me honraría con un prometido y demasiado pospuesto duelo a primera sangre. Era simplemente un honor que un general tan ocupado, tan requerido por el gran Jefe de nuestro venerable Clan Tharagon, empleara su tiempo en enseñar a un joven. Pero en este caso era su hijo, y él mismo estaba entusiasmado por tener su primer duelo en serio conmigo. Siempre había hablado bien de mi y alardeaba de tener un hijo talentoso. Me hacía feliz que lo dijera. Mientras pudo fue mi maestro, pero ya había dejado de serlo. Ahora le demostraría cuanto había aprendido, y cuanto había progresado. Pondría mi mayor empeño. Lo haría sentir orgulloso de verdad.

Corrí y corrí por las calles del pueblo, por largos, incontables minutos, en los que me hallaron los primeros rayos del sol naciente. Sentía mi energía inagotable. Debía regresar a casa a preparar el desayuno para mis hermanos pequeños, y en poco tiempo padre estaría en casa.

Pasó el tiempo, los restos del desayuno habían quedado sobre la mesa, y mis hermanos, a sabiendas de que este era “el gran día” para mí, me dejaron continuar mi preparación a solas. Había sido muy cordial de su parte. Eran grandes niños.
Medité, practiqué con mi arco para mantener mi concentración, y antes había practicado mi puntería con mi Thálera. Mi precisión era infalible. El tiempo pasaba, y comencé a practicar con mi lanza, y terminé haciéndolo con mi arma favorita, la Jian que había sido de padre cuando niño.

La ausencia de padre estaba empezando a preocupar a los niños. Nuestras dos criadas, ya mayores, pero fieles desde siempre a la familia Tian, también se preguntaban qué había ocurrido con su señor.

La respuesta no tardaría en llegar. Padre arribó al hogar con el crepúsculo, acompañado de los últimos rayos del astro rey, con la única compañía de su montura. En su cintura, como siempre, su fiel Seiryuu. Se le notaba contrariado, turbado. Pocas fueron sus palabras. Muchos sus silencios. Algo ocurría y no podía ocultarlo…
Estábamos frente a frente, iluminados por el fuego de las antorchas del enorme y cuidado jardín. A pesar de que por la expresión de su rostro, no estaba con su mente clara y con su concentración plena, padre estaba expectante. Ambos levantamos hacia el otro nuestras Jian envainadas. Nos saludamos con una reverencia y desenvainamos al unísono. Los filos se encontraron, ráfagas de frío acero surcaban el aire. La habilidad de padre era impresionante. Apenas sí podía evitar muchos de sus cortes. Pero yo no me quedaba atrás. Mi adrenalina estaba al límite. Comprobé que éramos iguales. A medida que mi emoción fue in crescendo, una sonrisa se estampaba en mi rostro, al igual que en el suyo. En un momento vi un ángulo expuesto sobre el flanco izquierdo; padre se había descuidado, y por un instante sus movimientos fueron más lentos. Todo ocurrió en un segundo. Lancé mi corte, esperando que el general se hiciese a un lado. No lo hizo, en absoluto, y el filo de mi Jian penetró en su carne. Su mirada evidenció un dolor profundo. Inmediatamente recuperé la guardia, incrédulo por lo que acababa de hacer. Un hilo de sangre brotó de sus labios. Se dio media vuelta y atónito comprobé que tenía una flecha clavada en su espalda. La saeta de un atacante oculto, la cual, de haberse padre quitado de su trayectoria, habría impactado en la zona de mi cuello. Era increíble, había percibido la flecha, y me había protegido…
Una flecha más cruzó el aire. Aún con su brazo herido, logró desviar la flecha con el filo de su espada. Magnífico. Sin embargo, la tercera flecha no le dio tiempo a recuperar la guardia, e impactó de lleno en su pecho. El atacante emergió de entre las sombras. Vestido de negro, llevaba una máscara abominable. Guardó su arco y desenvainó una Jian negra como la noche.

Me lancé hacia él irresponsablemente, cegado por el odio. Con tan sólo un gesto, me lanzó por el aire y mi cabeza dio contra el tronco de un árbol. Aunque luché con todas mis fuerzas para no desmayarme, la inconciencia me ganó. Cando desperté, una batalla sangrienta se había llevado a cabo en el lugar. La hierba estaba teñida de sangre. Padre estaba tendido en el suelo, y el atacante intentaba escapar, aunque cojeando, malherido.

Vi a padre, parecía estar muy grave. Vi al enemigo. Su vida no sería perdonada. Arremetí contra él, y me dejé llevar por mi sed de venganza. Cuando acabé con él, el filo de mi espada, y mis manos, estaban empapadas de líquido rojo carmesí. Le despojé de su máscara (….).

Padre estaba agonizando. Me arrodillé a su lado. Las lágrimas se agolpaban a las puertas de mis ojos, e inevitablemente empezaron a derramarse, surcando mis mejillas.

Padre me exhortó a huir con la Seiryuu. Yo era el primogénito, y me cazarían. Querían quedarse con la Seiryuu a toda costa, y yo era ahora el portador por derecho. Debía ir al Castillo. Tenía que transformarme en un gran guerrero, y así podría vengarlo. Lo que ocurría me superaba, en entendimiento y en poderío. Me fui de casa, en un largo viaje con un destino fijado, una meta a cumplir.

Fin. Y este es sólo el comienzo.


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 Asunto: Re: La espada - La historia de Jie Tian. -
NotaPublicado: 05 Jul 2009, 04:19 
† Crisantemo
† Crisantemo

Registrado: 30 Dic 2008, 17:57
Mensajes: 39
HECHIZOS
Thálera

Traducción: "Agua"
Básico (Tharagon Grado 1)
Grupo: Elemental (Agua)
Tipo: Atacante
Nivel de energía: 0
Descripción: Pequeño chorro de agua concentrada lanzada a gran velocidad desde la palma de la mano del atacante. Puede mantenerse en la misma durante 2 ó 3 minutos. Requiere al menos una mano libre.

Acto thálera

Traducción: "Muévete, agua"
Básico (Tharagon Grado 1)
Grupo: Elemental (Agua)
Tipo: Álter ambiental
Nivel de energía: 0
Descripción: Mueve pequeñas masas de agua, permitiendo moldearla en figuras simples como esferas. Se puede mantener en las manos el tiempo que se desee.

Vrëe-m’ai ayr dáam d’elessahr

Traducción: "Mi vista como la de un halcón"
Premio
Grupo: Armónico
Tipo: Álter corpóreo
Nivel de energía: 1
Descripción: Permite ampliar la visión propia para ver hasta un máximo de 8km en la distancia, y con gran detalle, por pocos segundos. Produce un cansancio mínimo.


TÉCNICAS
Golpe pesado

Atributo: Fuerza
Nivel: Básico
Tipo: Ofensivo
Nivel de energía: 1
Descripción: Un golpe en que se aplica todo el peso del cuerpo para mayor daño.

Esprintar

Atributo: Velocidad
Nivel: Básico
Tipo: Movimiento
Nivel de energía: 1
Descripción: Una aceleración espontánea y breve durante un desplazamiento.


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