| † Crisantemo |
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Registrado: 30 Dic 2008, 17:57 Mensajes: 39
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«Esta historia, como algunas historias, comienza desde antes de mi nacimiento, todo cuanto digo es un compendio entre relatos de mi padre, mi propia experiencia y quizá algún extracto de mis sueños, así que ruego a quien encuentre esta confesión, sea benévolo con su crítica.»
«Mi padre se llamaba en su entonces, Arthur Wheraklio, de familia adinerada pero sin título nobiliario, mi madre por su parte, se llamaba Nadian Sancdóux o *Sangduá* como decía mi padre. Su familia sí era parte de la nobleza y aunque se amaban, mi madre se debía casar con el Duque Withguem Blouer, por presión de mi abuelo materno. Nunca supe muy bien donde es que vivían, lo cierto es que mi padre escapo con mi madre a Cabo Lejano, en Puerto Sol, la misma noche de su casamiento.
Una vez en Cabo Lejano se casaron y con el dinero que mi abuelo le entrego a mi padre, compraron una linda casa y se decidieron a poner una panadería, era un buen medio de trabajo y era lo único que sabían hacer a medias… pan. Nueve años de vivir juntos colmo sus vidas de felicidad, pero entonces mi madre cayó bajo una extraña enfermedad *Me dolía cada día que despertaba pálida, me partía el corazón cada mañana que no podía levantarse, o cuando se quejaba del ardor en sus ojos, porque sus pupilas se abrían por completo dejando paso libre a la luz*
Eran las palabras que dijo mi padre. Solo un año más tarde, con la enfermedad aún a cuestas, fue que mi madre quedo embarazada
*Fue el momento más feliz de nuestra vida, no solo que pudimos vivir juntos, si no que pudimos tener un hijo* contaba él entre sollozos. Así fue que en mediados del invierno, bajo una hermosa luna llena nací yo, y murió ella…
No recuerdo bien mis primeros años de vida, pero según mi padre la noche de luna llena en que llegue a este mundo no se escucho ni un solo sollozo, ni un solo llanto *Temía haberte perdido antes de tenerte en mis brazos, temí que te fueras con tu madre y por unos segundos, pensé que moriría allí con ustedes* me confesó un día mi padre, puesto que solo la respiración revelaba mi vida, ya que no llore ni me moví al nacer…
Me nombraron Günther Wheraklio y según los doctores, nací ciego y con un aparentemente debilitado sentido del tacto. Recuerdo que el primer sonido que escuche, era el ruido de las olas… de niño tarde en aprender a caminar y no podía sentir las texturas, tampoco veía nada en lo absoluto ni sentía olor o sabor alguno, pero mi oído era bastante bueno; lo único que podía sentir, era el calor de las personas, su bondad, alegría o tristeza, no podría explicarlo, solo lo sentía. A los cuatro años escuche la armonía del violín por primera vez, era mi padre tocando una canción bastante triste
*Desde la muerte de tu madre no tuve las fuerzas para volver a tocarlo, siempre recordaba su rostro brillar ante las notas* me contó esa misma tarde, y se decidió a enseñarme. Dos años después ya no pudo enseñar nada más, y comenzó a gastar mucho dinero en los mejores profesores para que aprendiese lo mejor de la música.
Aún recuerdo la primera de las imágenes que vi… cumplía seis años ese mismo día, estaba sentado escuchando el sonido de la olas que tanto me agradaba cuando una mancha azul comenzó a aparecer delante mío, en algún momento la mancha se dividió a la mitad y allí estaban delante de mí, el cielo y el mar, infinitos, bastos, no me di cuenta que podía ver hasta que mi padre me llamo, y contemple por primera vez su rostro, a medias tapado por unos grandes bigotes… Días después nos llego una carta de una ciudad a la que nunca fui, resulta que el padre de mi madre había muerto, y me correspondía parte de la herencia por ser su hijo, no entendía bien, tampoco me interesaba, estaba descubriendo un mundo nuevo y profundo, estaba muy ocupado sintiendo el amor del mar, o de la tierra, por lo que mi padre me dejo al cuidado de unos vecinos y fue a ver el tema, cuando volvió me trajo un hermoso violín, sus notas eran de una exquisitez inimaginable
*Era tu herencia, por lo que cambie a tu tío, todo el dinero y las tierras de tu madre por este violín, es antiquísimo y no hay otro igual en todas las costas, sabía que no necesitabas más que esto* así fue como mi padre me lo entrego, y como nunca más me separe de él.
Mi padre murió cuando tenía diez años, esa misma noche sentí un sabor por primera vez, el de mis lagrimas, llore durante horas, experimentando la tristeza que vino en forma de agua de mar que caía por mi rostro, sin embargo estaba feliz por él, quizá pudiera volver a ver a mi madre en algún lugar. Mi tío vino y me llevo a su palacio en Puerto Crepúsculo, me quito el violín y me obligo a educarme. No podía permitir que me alejara de la música por lo que robe el violín y fui a puerto luna, a ganarme la vida tocando en las calles. No tarde mucho en ser reconocido por mi habilidad y comenzaron a llamarme de fiestas en fiestas, mi dialéctica era buena y me daba bien hablar con la gente, pero aún así, no trababa amistades. Pronto la información que conseguía empezó a tener valor, y encontré allí una buena forma de obtener una mejor paga, vendiendo esa información.
Dos años pasaron, y a la edad de doce años llegó hasta mí un hombre frío como el hielo. Sin embargo, podía sentir que debajo de esa frialdad se escondía un corazón lastimado. Su título era “Mein Shubertmail”, y me propuso el trabajar de manera permanente para él, quien prometió educarme en música y otras áreas del conocimiento, así que accedí.
Durante los siguientes 5 años, como empleado del noble “Mein Shubertmail” se me entreno como guardaespaldas y espía, de este modo a lo largo del día durante varias horas entrenaba el cuerpo y su flexibilidad; además se me instruyo en el uso de los “Go” o “espada garfio” porque según Vilskin, el leproso jefe de seguridad, me serviría como versátil herramienta de escalada y de pelea. Por ser yo un espía/guardaespaldas, estas armas se mantienen ocultas dentro del estuche de mi violín, que es metálico y con una cubierta de terciopelo. Además del exhaustivo entrenamiento al que era sometido, pasaba el resto del día tomando clases de buenos modales, postura, conocimientos en química y física, al igual que de cultura general y folklore vario, era esencial que en mi función de espía el comportarme como un culto e interesante noble, que pudiese dar charla de todas las áreas para así sacar la información entre líneas.
El sistema de espionaje utilizado por Shubertmail es sencillo. Como mascara debía comportarme como un refinado artista enviado como "regalo" de parte del “Shubertmail” a tocar un hermoso concierto al agasajado. Entonces o antes de los preparativos, y a veces durante la noche (ya que las reglas de hospitalidad prohíben el enviar a un invitado a casa durante la noche) debía buscar la información u objetos solicitados por el “Mein”. La única condición que impuse fue negarme a funcionar como asesino debido al amor que sentía por este mundo y cada una de las personas, seres o elementos lo conforman. Algo importante era que jamás debía demostrar mi habilidad combativa o se caería la mascara, por lo que aún en situaciones de riesgo o peligro no podía actuar *Solo si es seguro que sin tu intervención, puede morir el “Mein”, si no es así, ni siquiera puedes defender tu vida* Fueron las palabras de Vilskin.
A los diecisiete años conocí a “Nadine”, era una mucama en palacio, pero tan bella como no había visto jamás… fue su aroma el primero que sentí… perfume de Jazmín… comencé a pasar tiempo cerca de ella, me agradaba el calor que dejaba allí donde estaba, muy diferente al frío de palacio, tenía una energía jovial, podía reconocer por donde había andado, no solo por su perfume, si no porque su calor impregnaba las salas… una noche, me anime a hablarle y pasamos horas en el balcón charlando, ella acaricio mis manos y yo su rostro, fue la primer y más suave textura que toque en mi vida, sentía un cosquilleo en mi palma por la nueva sensación. La noche siguiente me dio mi primer beso, fue exquisito, suave, calmo… El mágico momento se rompió al entrar “Vilskin” a la sala, ella se fue. Lo último que supe es que fue despedida de palacio, la noche siguiente vino el “Mein Shubertmail” a mi habitación junto con “Vilskin”, el jefe de seguridad me pidió que jurase que nunca haría ningún amigo mientras estuviera al servicio del “Mein”, en ese momento mire a mi señor a los ojos, y sentí en él un cariño que nunca había sentido antes… creo que temía perderme, creo que en mi veía a su hijo muerto, y por ello acepte. Nunca más volví a ver a Nadine.
Pasaron cinco años más de trabajos para el “Mein” no os miento si os aseguro que en mis misiones más de una vez tuve que hacer uso de mi cuerpo para poder cumplir, no me molestaba, eran sensaciones bellas y amaba el vértigo de las sensaciones, también fui sometido a algunas torturas que dejaron cicatrices en mi espalda y brazos para que me acostumbrase al dolor y así pudiera evitar el confesar; la verdad, admito que tampoco me molestaba, el dolor también es una sensación que despierta nuestra alma.
Ahora, con veintidós años, el “Mein” me ha dado una última y extraña orden, el ir a un castillo que funciona como escuela, no se me dieron más detalles de la misión “Por si llegasen a darse cuenta e intentan torturarte”, lo que me desconcierta por no saber si debo espiar a alguien en particular, o solo educarme. De camino he sido herido y se separo el diapasón de la caja de mi valioso violín, por lo que necesito arreglarlo, he decidió inventar una farsa, la de que no se luchar y estoy aquí gracias a un timo de mi tío, seguiré con la farsa hasta tener noticias del “Mein”.»Contado por Günther.STATS FUE RES VEL SIG
Marcial Puntería Magia
HABILIDADES Destacables -Oido musical prodigioso -Genio en la música (violín) -Actor impecable
Defecto -Combate 2
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