|
Todo comenzó cuando la luz y sus tres colores renegaron a los seres de las tinieblas. Darglance fue fundado por tres, Ashyo Magenth, Ziel Cyon y Terreh Amaral. Los cuales poseían la fuerza inversa a la luz, inundados de odio y rabia al haber sido rechazados.
Como sus apellidos indicaban eran los tres colores complementarios Magenth (Magenta) inverso al Verde, Cyon (Cyan) inverso al Rojo y Amaral (Amarillo) inverso al Azul, los cuales en su unión formaban el Negro (Dar).
Los unía el mismo destino de renegados, y entonces unieron fuerzas. Lucharon para sobrevivir, pero también para formar una fuerza opuesta a los tres clanes. Sólo con sus poderes y su convicción, juntaron súbditos y aliados, y entonces una amenaza a la luz del mundo comenzó a surgir en el noroeste. Apartados de los demás en sus comienzos, se entrenaron en muchas y variadas artes, y al final terminaron por dominar todo tipo de técnicas. La fama del virtuosismo darglancino expandió fronteras, inventaron las artes oscuras, una magia exquisita nutrida de la noche, y las sombras del mundo, y con estos nuevos poderes, comenzaron a avanzar contra los clanes, extinguiendo el fuego, contaminando el aire, envenenando el agua.
Ashyo Magenth y Terreh Amaral se unieron en matrimonio y fueron proclamados Ophyen (Los jefes de darglance).Ziel Cyon rechazó el cargo, a cambio de derechos sobre la milicia, y se convirtió en un temido Dios de la muerte.Los clanes de la luz contemplaron con asombro el levantamiento de una fortaleza inmensa, oscura, que les quitó toda esperanza de limpiar al mundo de las tinieblas del norte... Darglance había nacido, y no se moriría sin luchar. Cuando la fortaleza medianoche se erigió, los clanes de la luz entendieron que no había vuelta atrás. Darglance había nacido, y sólo una guerra total podría acabarlo. Para evitar que el conflicto llegara a mayor escala, ambos bandos acordaron la paz. En esta era, se erigió una escuela para los jóvenes Darglancinos, la Real Universidad de Darglance.
Ashyo Noire Magenth era uno de los tres Ankhous (Fundadores de Darglance), Cuentan antiguos escritos que se remontan a la época, que era muy pálido de piel y de azabache cabello, siempre con atuendos negros y oscuros e incluso contaban que sus ojos a veces tornaban a los de una víbora. Considerado como una persona especial y de origenes no muy conocidos. Podía controlar al igual que sus compatriotas a propia volutad el elemento oscuro. Se decía que conocía hechizos jamás visto y casi intocables por su gran poder, portaba un arma a modo de guadaña llamada Karasu (Alas Negras) negra como el azabache y con un filo que cortaba hasta el mismo aire, agua y fuego. Experto en todo tipo de artes entrenó durante casi toda su vida para dominar lo que se proponía, dotado de una sagacidad deslumbrante y una perspicacia y virtuosismo impresionantes. Se casó con Terreh Corvel Amaral, otra de las fundadoras de darglance.
Nívea de piel y blonda de cabellos, tenía ojos azul como el cielo y derramaba belleza al pasar, rápida y eficaz e inigualable, tenía el don de la palabra y el embrujo, la arropaba la noche, podía dominar como títeres a quienes quisiera. Ashyo y Terreh eran muy parecidos, eran casi la perfección y por eso decidieron fundar y reinar Dargalance. Sus descendientes reinarían el territorio sombrío para la eternidad y el linaje no se pedería. Terreh poseía una larga y liviana katana, a la que solía hablarle como si tuviese vida, sedienta de sangre su nombre era Akagetsu (Luna Roja) y se decía que podía atravesar todo, rezumaba de poder y hacía a su portador un héroe. La noche los abrazaba y la luna los protegía y los lobos le entregaron el poder desde tiempos remotos, Ashyo y Ziel experimentaron e incluso pudieron llegar a crear viejas fórmulas y hechizos para convertirse en lobos y adquirir su fuerza, muchos de los antiguos hechizos darglancinos fueron escritos por Ashyo y Ziel en un viejo grimorio que aún parece encontrarse en paradero desconocido.
Ziel Cyon , el Ankhou que había rechazado el puesto de gobernante, se hizo conocido como un Dios de la Muerte, y su arma oculta Kurotsume (Negra Garra), que destrozaba a sus oponentes desde las sombras, se hizo famosa como un arma implacable. Aún con la tregua, las tropas bajo el mando de Cyon fueron indispensables para el clan, ya que cazaron a los rebeldes, que escondidos en las montañas, planeaban la caída del reciente imperio.
Fue en una de estas cacerías cuando Ziel fue castigado por su violencia… Un grupo de renegados habían sentado base en un antiguo templo. Una vez los encontraron, él y sus hombres atacaron, cubriendo el templo de sangre y muerte. Una vez acabado el caos, Cyon advirtió una presencia perturbadora. Sobre el altar del templo, una niña observaba los restos de la batalla tapándose la boca. El Ankhou no lo pensó. Apuntó con su mano, y lanzó su magia oscura contra la niña. Ziel notó entonces, con horror, que la niña brillaba, con un aura de pureza. Pero fue demasiado tarde. Su conjuro acabó con ella, y el cuerpo inerte de la joven, se descompuso en pequeños puntos de luz, que se elevaron al cielo. Era una Diosa. Una joven Diosa que acababa de encarnar en nuestro mundo. La magia en el interior de Ziel presenció el crimen, y renegando de la voluntad de su amo, se selló a sí misma. Cyon contempló sus manos, desprovistas del poder de las sombras, y no pudo soportarlo. Susurró algo ininteligible a sus hombres, y con ese gesto de abandono, desapareció en la noche, para no volver jamás. Sólo después de que todo se reestableciera, Darglance fue creciendo como un reino más y prosperando en paz y armonía con los demás.
Memorias Darglance (I)
_________________

|