|
Notaba como se me cerraban los ojos y se me iba la cabeza contra el cristal, como me golpeaba en la sien izquierda y como intentaba que los párpados no se me calleran. Apenas veía, apenas sentía, todo era borroso y yo sabía por qué.
Y ya no estaba en aquel coche con la música alta y la calefacción al máximo. Estaba lejos, muy muy lejos. En un prado verde, con altas palmeras, aunque no tenía sentido ya que las palmeras no nacían en los prados pero me daba igual. Estaba desnuda y hacía un calor que me sofocaba. Anduve un poco en linea recta, parecía que en unos metros había un lago...
El coche, la lluvia, el calor, y las risas. Volvía a estar encerrada. Me llevé la mano a la barriga, me daba vueltas y tenía ganas de vomitar. Ya no era capaz de abrir los ojos y las voces me llegaban como si estuvieran en otra dimensión. Debía de tener una cara muy mala porque sentí la voz de Maite preguntándome como estaba, si quería parar o vomitar o algo.
Había llegado al lago pero algo me hablaba, pero no sabía en que idioma, no comprendía nada. Metí un pie en el agua rosa y un escalofrío recorrió mi cuerpo, las nubes se pusieron, el viento empezó a soplar. Me gustaba más el clima de antes pero no me podía quejar, se estaba muy agusto, tanto calor me agobiaba. Me metí completamente en el agua y di unas brazadas.
"Joder, tía, tía, tía responde." Supuse que era por mi pero tenía la lengua pastosa, no podía hablar. Tenía frío, me estaba congelando. ¿Por qué?. Ya no estaba sobre el blanco asiento, ya no me daba golpes contra el cristal y la música no sonaba. Me habrían sacado del coche por algo. "Maldita sea zorra, hablame de una puta vez." Su voz sonaba como si estuviera llorando, quizás fuera eso lo que sentía sobre la piel, miles de lágrimas que me mojaban.
Y nadaba y nadaba en esas aguas congeladas. Se estaba estupendamente bien y no quería irme. Algo se movió en las profundidades pero no me asusté, seguro que era un calamar gigante que me invitaría a una copa o algo así.
Quería responderle, de verdad, pero no podía. Cada vez se me iba más, cada vez estaba más lejo y ya no controlaba nada. No recordaba como me llamaba, ni de quien eran las voces esas que parecían asustadas o preocupadas por mí. Tenía ganas de decírles que se callaran y que me dejaran en paz, de hacer un gesto de fin pero ni eso podía. No sentía el cuerpo, no era yo, no era mío.
Entonces me fuí. Desaparecí. Pero resulta que el calamar no era bueno. Me arrastró a las profundidades del lago rosa y no me dejó salir más.
_________________
Confusion in her eyes that says it all She's lost control And she's clinging to the nearest passer by She's lost control And she gave away the secrets of her past And said I've lost control again And a voice that told her when and where to act She said I've lost control again
|